Tratamiento
Una parte fundamental del tratamiento es la información adecuada a la pareja, pues es bastante común que algunos problemas se originen por tener ideas equivocadas o distorsionadas acerca de la conducta sexual, tales como considerar que la consecución del orgasmo extracoital en la mujer no es una conducta normal o que la única relación perfecta es a través del orgasmo simultáneo. Las películas eróticas y pornográficas tienen mucho que ver en estos errores de concebir la sexualidad como un circo de prodigios, que hacen realidad las fantasías de los realizadores de cine.
Los objetivos del tratamiento son dos:
- Realizar un aprendizaje nuevo (Otero, 1983).
Respecto a la ansiedad, la mejor forma de reducirla es la autoprohibición de la necesidad incesante de alcanzar el orgasmo, pues incrementa la ansiedad e impide la consecución de un clímax sexual adecuado que finalice en orgasmo. No pasa nada por no conseguirlo, lo mismo que no siempre se disfruta comiendo lo que a uno le gusta. Ya habrá ocasiones posteriores.
Por todo ello se sugiere a la pareja que practique el contacto corporal placentero precoital hasta que se logre la necesaria confianza mutua y se sea capaz de pasar a estadios más avanzados, como la focalización sensorial o masturbación y finalmente el coito.