Cuando una persona presenta anticuerpos frente al virus de la inmunodeficiencia humana se dice que es seropositiva frente a dicho virus.
La seropositividad indica que
- el sujeto ha entrado en contacto con el VIH y
- está infectado por el VIH y
- debe considerarse portador del virus y por lo tanto lo puede transmitir a otras personas.
Sin embargo la seropositividad no indica que se padece SIDA ni predice la evolución hacia la enfermedad.
Todo sujeto seropositivo permanece infectado, probablemente, de por vida; por ello debe tomar precauciones que disminuyan los riesgos de evolución hacia SIDA y eviten que otras personas se expongan y se contagien por el virus.