|

24-Feb-2009, 14:51
Es algo que aunque te parezca raro es bastante normal. Yo también he sentido muchas veces esa sensación y ganas. Pienso que una manera de afrontarlo es reflexionando uno mismo. Si de verdad es algo que te molesta y que quieres cambiar, tu eres el que debes empezar a hacerlo. Ponte unos principios, e intenta no caer en la tentación. Otra forma que te puede ayudar es comentándoselo a tu pareja. Puede sonar rudo decirle a tu chica: "cariño, tengo unas ganas constantes de ponerte los cuernos", no lo voy a negar, pero seguro que sabes decirlo de una manera suave para que ella te pueda ayudar. Quizá ella pueda ayudarte a hacerte sentir otro tipo de adrenalina que sustituya al que tienes ahora.
Si de verdad quieres solucionar el problema, no pierdes nada por intentarlo. Ahora bien, si finalmente descubres que eres demasiado adicto a ese tipo de adrenalina... empieza a comerte el tarro y planear un buen plan para que nunca se enteren xD
|